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Académicos analizaron el impacto del "impuesto tecnológico"

En primer lugar, los académicos concluyeron que los teléfonos celulares, notebooks y monitores LCD no son bienes suntuarios. Esto se debe a que la penetración de los dispositivos móviles en Argentina superó la barrera de 100%, estimándose que el 47% de los abonados pertenece a hogares de nivel socio-económico bajo.


Según Hernán Galperin y Raúl Katz, “esta medida se contradice con sus legítimos objetivos re-distributivos y de impulso a la industria nacional que la inspiran, desfavoreciendo la adopción de tecnología en hogares y empresas, aumentando los costos de uso y las barreras de acceso para los más pobres, y debilitando el potencial de crecimiento económico y mejora social que ofrecen las nuevas TIC para el país”.


Si bien las computadoras personales tienen una incidencia menor (aproximadamente 35% de los hogares), su difusión está en una etapa de crecimiento acelerado. En este sentido, el régimen tributario propuesto implicará un desaceleramiento en la curva de adopción de PCs hacia los estratos de menores ingresos, así como en la renovación tecnológica del parque instalado en PyMEs".


Por otra parte, sostuvieron que el aumento de las cargas impositivas en la telefonía móvil tendrá un impacto negativo en la adopción de tecnología. El análisis indicó que traería una suba de precios del 6.3% (estimado a partir de la incidencia de los nuevos impuestos a las terminales en el costo anual de mantenimiento del servicio) y podría resultar en una reducción de la penetración de entre 3.7% y 7.5%. “De modo general, esta es una política contraria a la de la mayor parte de los países del mundo industrializado y emergente, que intentan acelerar la tasa de adopción de tecnológica informática y de comunicaciones, en tanto representan una palanca de crecimiento económico y bienestar social”, señalaron.


Según Galperin y Katz, al basarse en un régimen regresivo no redistribuye la riqueza y afecta a los sectores de menores recursos, que deberán gastar un porcentaje mayor de sus ingresos en bienes y servicios TICs. Esto evitaría el “efecto de derrame” positivo que tiene la inclusión de productos tecnológicos sobre la actividad económica. Y el impacto económico no se compensará con los ingresos tributarios, ya que el efecto fiscal se estima poco significativo en el corto plazo y decididamente negativo en el mediano plazo”.


Finalmente, refiriéndose al decreto que ofrece facilidades tributarias a los fabricantes ubicados en Tierra del Fuego, concluyeron que no tendrán los efectos deseados, debido a que el sector de manufactura de equipamiento informático y de telecomunicaciones en Argentina es significativamente bajo en relación a la demanda.


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